DESCRIPCIÓN DE LOS TRASTORNOS DEL LENGUAJE Y LA COMUNICACIÓN
Los trastornos que se pueden presentar en
este ámbito, son muchos y variados, pueden afectar a uno, a varios o a todos
los componentes del lenguaje, difieren en su etimología, en el pronóstico, en las
necesidades educativas que generan y en la respuesta educativa que requieren.
Delimitar el concepto de trastorno,
dependerá de donde pongamos el límite de lo normal y lo patológico. Es un tanto
subjetivo, dependerá del criterio del observador que va a emitir el juicio y de
las normas sociales imperantes.
Descripción
de los trastornos del lenguaje y la comunicación
Clasificación:

DISLALIAS.- Son alteraciones en la articulación de los fonemas, de tipo funcional,
por inadecuado funcionamiento de los órganos articulatorios.
· Falta de control en la
psicomotricidad fina: La articulación exige una gran
habilidad motora.
· Déficit en la discriminación
auditiva: El niño que no logra decodificar correctamente los elementos fonéticos
de su idioma y no percibe diferenciaciones fonológicas del tipo sonoro.
· Estimulación lingüística deficitaria: Es en el caso de las dislalias en ambientes
socioculturales derivados.
· De tipo psicológico: Sobre protección, Traumas, etc.
· Deficiencia intelectual: Son manifestaciones de los problemas de lenguaje del niño deficiente.
Las dislalias, según Gallardo y Gallego,
admiten diferentes modalidades ya que suelen producirse por:
Dislalias Particulares.- Se la identifica según el o los fonemas afectados y se tiene:
Dislalias de las vocales: Diferentes defectos en la articulación de los fonemas /a/, /e/, /i/,
/o/, /u/.
Dislalias de los fonemas
consonánticos: Que derivan sus nombres de letras del
alfabeto griego.
DISGLOSIAS.- Conocida también como dislalia orgánica, es un trastorno en la
articulación de fonemas por alteración o daño de los órganos periféricos del
habla provocado por lesiones o malformaciones de los órganos articulatorios
periféricos y no de origen neurológico central.
Trastorno Fonológico.-
Se caracteriza por la dificultad
que presentan los niños con la estructura fonológica de las palabras, de
modo que las simplifican sonando como niños de menor edad.


TRASTORNO DE
LA ARTICULACIÓN Y EXPRESIÓN DEL HABLA

DISARTRIA.- Crystal explica que se da debido a una serie de
trastornos motores del habla, que surge como resultado de un daño en el sistema
nervioso, y que se manifiestan por dificultades musculares.

Es toda alteración de
la articulación y expresión del habla que obedece a
trastornos de tono y movimiento de los músculos fonatorios,
secundarios a lesiones del sistema nervioso central o a enfermedades de los
nervios o músculos de la lengua, faringe, laringe, responsables del
habla.
La disartria o las disartrias se suelen clasificar según la localización
de las lesiones en un sistema nervioso. Gallardo y Gallego describen varios
tipos:

Gallardo y Gallego explican que las
lesiones en el sistema extrapiramidal pueden ocasionar dos tipos de disartrias:
Hipocinéticas: Muy típica en la enfermedad de Parkinson.
Hipercinéticas: Caracterizadas por la presencia de movimientos involuntarios y
excesivos, que entorpecen los movimientos normales voluntarios.
En relación con el tema de las
disartrias y las afasias, los autores tocan el de la dispraxia verbal,
dispraxia del habla o dispraxia articulatoria. Consiste según Crystal, en la
disrupción de la capacidad para controlar la posición de los músculos para
hablar, y en la secuencia en que debe hacerse.
Apraxia.- Dice Cairo Valcárcel que la apraxia se caracteriza por:
· La pérdida de la capacidad adquirida
para la realización de acciones motoras intencionadas.
· Signos evidentes que muestren la
presencia de una paresia central o trastornos de la coordinación de movimientos
(trastornos paralíticos, atáxicos, etc.).
·
En una persona que posee pleno
conocimiento de la acción que ha de llevar acabo
En una persona que posee pleno
conocimiento de la acción que ha de llevar acabo
El mismo autor describe varios tipos de apraxia. Entre ellas:
Dispraxia.- Gallardo y Gallego se refieren a la dispraxia articulatoria del
desarrollo, como una forma especial de disartria.
Para Crystal, la distinción teórica
entre dispraxia y afasia expresiva en que la fonología ha resultado afectada,
es que en esta ultima el sistema fonológico esta perturbado al mismo. En
aquella, el sistema fonológico está intacto, pero el paciente es incapaz de
controlar su empleo.
Así mismo Crystal compara dispraxia con
disartria. Entre otras cuestiones afirma:
La diferencia más obvia es que (en la
disartria) los músculos del tracto vocal están totalmente deteriorados en sus
movimientos (cosa que no sucede en la dispraxia): un paciente disártrico tendrá
considerables dificultades para mover la lengua alrededor de la boca, mientras
que la lengua del dispráxico es bastante móvil (aunque no necesariamente bajo
su control).
TRASTORNO DE LA VOZ Y RESONANCIA
La voz de cada persona tiene un sello
tan particular, que permite que se la identifique fácilmente a través de ella.
La voz se produce en la laringe,
proporción modificada de la tráquea, al vibrar dos bandas elásticas, las
cuerdas vocales, que entran en acción por la corriente espiratoria de aire de
los pulmones: dicho proceso se la conoce como fonación.
La alteración de la voz pueden ocurrir
en cualquiera de sus características: intensidad, tono y timbre.

La intensidad permite distinguir entre sonidos fuertes y débiles:
es al mayor o menor fuerza espiratoria con que se emiten.
El tono se relaciona con la altura musical del sonido y está determinado
por la frecuencia de las vibraciones por unidad de tiempo, resulta más agudo.
El timbre corresponde a los matices individuales y peculiares de la voz y
depende de las características del resonante.
Se distingue entre los trastornos de la
fonación y de la resonancia. Este criterio se traslapa, por cierto, con el
anterior.
·
Los trastornos de la fonación ocurre
cuando algo infiere en el funcionamiento normal de la laringe.
·
Los de la resonancia se dan cuando hay
interferencias en el funcionamiento de las cavidades adyacentes, tanto antes
como después de la glotis, produciéndose timbres anormales.
Gallardo y Gallego (1995) enumeran
varios factores que pueden estar a la base de las alteraciones, clasificándolos
en anatómicos, fisiológicos, psicológicos y ambientales.
Se consideran tres tipos de
aspectos:

CUANTITATIVO:
Afonía.- Pérdida total de la voz a causa de un estado inflamatorio agudo,
un traumatismo, parálisis laríngeas, cuadro psíquico histérico, etc. Es poco
frecuente en la edad escolar.
Disfonía.- Pérdida parcial de la fonación o alteración de la voz en cualquiera de
sus cualidades, a causa de de un trastorno orgánico o por su inadecuada
utilización.
LOCALIZACIÓN:
Laringofonías.- Son disfonías localizadas en la laringe. Las más frecuentes en los niños
son una mala impostación; ronquedad vocal, laringitis funcional y fonastenia.
Rinofonías.- Alteración de la resonancia que consisten en la nasalización de la
fonación.
ETIOLÓGICO:
Disfonías orgánicas.- Causadas por lesiones en los órganos de la fonación. Las hay congénitas,
inflamatorias y traumáticas.
Disfonías funcionales.- Hipertónicas: excesiva tensión de las cuerdas vocales durante la
fonación. Hipertónicas: las cuerdas no cierran la glotis por falta de tensión
muscular: en las personas apocadas o tímidas, con voz velada, poco intensa.
Crystal por su parte examina los
siguientes trastornos:
Evolutivos.- Se da en los cambios de la voz en la pubertad.
Orgánicos.- Se tiene en diferentes anomalías, nódulos vocales, papilomas, etc.
Psicológicos.- Puede darse por el abuso vocal, como en el caso de las personalidades
inmaduras.
Los autores describen algunas técnicas
de relajación más efectivas y la correlación de las alteraciones. Entre las
recomendaciones para la escuela y hogar destacamos:
- Conseguir un ambiente relajado en la
casa.
- Evitar situaciones de ruidos y
gritos.
- Bajar el volumen de la tele, radio,
etc., para posibilitar una conversación relajada y sin esfuerzos.
- Hablar siempre al niño pausadamente,
con claridad e intensidad normal.
- No hablarle desde lejos, no llamarle
desde otra habitación.
- Conseguir que el niño no grite: si lo
hace, indicarle que se calle y vuelva a hablar en voz normal.
- Ayudarle a relajarse cuando esté
forzando la voz.
- En los casos de voz débil, obligarle a
que hable con más potencia.
- Cuidar los excesos vocales durante
las enfermedades que afectan la voz (laringitis, resfriados, etc.).
TRASTORNO DEL RITMO Y LA FLUIDEZ

Son aquellos trastornos que afectan al flujo, tasa y/o ritmo
del habla.
El concepto de fluidez es problemático, ya que aunque la tasa
y el ritmo se corresponden con parámetros objetivos, la determinación de
si un lenguaje es o no fluido es subjetiva y depende del juicio del
oyente.
La tartamudez.-Se puede definir genéricamente como
un trastorno funcional del habla relacionado con la situación
comunicativa, y caracterizado, esencialmente, por bloqueos y repeticiones
de sonidos y sílabas.
El farfulleo.- Se define bastante confusamente como
una combinación de problemas de organización del lenguaje,
dificultades de articulación y faltas de fluidez. La característica
definitoria principal es la velocidad excesiva de producción, que suele
realizarse a sacudidas y desigualmente, dificultando la inteligibilidad.
